FUNCIÓN: garantizar que el estado general del vehículo es lo suficientemente bueno como para que puedan realizarse las operaciones necesarias para obtener una inspección precisa y fiable.
El estado del vehículo debe ser lo suficientemente bueno como para permitir que se lleven a cabo todas las operaciones durante la inspección del vehículo. Los datos del vehículo deben coincidir con los del permiso de circulación y cualquier modificación significativa debe estar registrada.
Los componentes y sistemas no sólo deben funcionar de forma independiente, sino también combinados entre sí. Esta capacidad se comprueba durante la inspección del estado general del vehículo.
Riesgos en caso de incumplimiento:
- Puede producirse un fallo en el motor, en este escenario las pruebas de frenos y emisiones serían imposibles de llevar a cabo o podrían dar lugar a resultados inexactos.
- Si el acceso al vehículo está prohibido (por ejemplo, el maletero está demasiado lleno o una puerta no se abre) o si el vehículo está excesivamente sucio, sería imposible comprobar algunos componentes obligatorios durante la inspección.
- Si el vehículo está sobrecargado o se ha modificado excesivamente, no se autorizará la inspección, ya que los resultados de las pruebas no serían fiables.